Cada día que pasa más me mata tu ausencia, y pierdo la fé. Quisiera poder olvidarme de tí, con otro sacarte por siempre de mí. Decirte a la casa que
no me haces falta para poder vivir. Quisiera
borrarte de mi corazón, quitar de mi boca tu dulce sabor; no echarte de menos al llegar la noche.
Y SIN REPROCHE, RESIGNARME A TU ADIÓS... Pues cuando creo que ya te he olvidado, descubro que aún te amo. Sé que soy culpable de mi suerte y que mi sufrimiento no te hará volver en mi otra vez. Te hice llorar y me arrepiento,
amor cuanto lo siento.